La placenta entre mito y remedio
La placenta está en el centro de numerosas leyendas. Mucha gente la considera el remedio más antiguo de la humanidad (polvo de placenta, esencia de placenta). Muchas culturas primitivas utilizaban la placenta como medicamento y tenían diversas costumbres para conservar la placenta de una forma especial para asegurar una vida feliz y llena de éxito. Seguramente una de las formas rituales más populares es la de enterrar la placenta y plantar un árbol en ese lugar. Esto podría haberse originado por el aspecto de la placenta, que con su forma recuerda un árbol. En muchos lugares esta tradición todavía se practica. Durante mucho tiempo las clínicas han vendido la placenta como material crudo a la industria farmacéutica o cosmética. Debido al peligro de transmitir enfermedades infecciosas como el SIDA, esta práctica se ha interrumpido. Nuestros antepasados prestaron una atención especial a la placenta de diversas formas, mientras que hoy en día son incineradas sin consideración alguna en la mayoría de los casos.
La Placenta - su función - su uso
Durante el embarazo la placenta es responsable de la nutrición y protección del bebé. Durante ese tiempo, la placenta ejerce las funciones de los órganos del bebé hasta que éstos se desarrolan adecuadamente. Más aún, produce las hormonas requeridas para el embarazo, fabrica sustancias para las defensas inmunológicas y protege al bebé de numerosos contaminantes y patógenos. Debido a que cada embarazo se desarrolla de forma diferente, cada placenta opera de forma individual.
Con el nacimiento, la placenta ha realizado su función. Pero acaso esto significa que la placenta se vuelve inútil o sería posible conservar sus atributos y utilizarlos?
El Redescubrimiento de la Placenta como Remedio
Hasta finales de siglo 19 todavía era posible comprar polvo de placenta en las farmacias. Pero ¿quién querría ingerir la placenta de otra persona o incluso la de un animal? Así es cómo la placenta perdión su importancia con el aumento de la farmacología moderna.
Aún así la placenta ha sido redescubierta como remedio durante los últimos años. Desde 1990 médicos, comadronas, terapeutas alternativos y mujeres en general confían de nuevo en el poder de la placenta. Hoy en día muchas madres se llevan la placenta a casa tras el parto para congelarla o secarla para hacer polvo de placenta y usarla en remedios caseros.
La Placenta usada Homeopáticamente
Particularmente en homeopatía, hay un amplio espectro de aplicaciones para la placenta. Comparando con otras farmacéuticas homeopáticas, se ha desarrollado un "patrón farmacéutico" para la placenta también. Este pamfleto (ver en la web) ha sido preparado para describir las situaciones y enfermedades para las que cada remedio puede ser utilizado. Entre otras patologías, las infecciones, "problemas femeninos", y estados de agotamiento son específicas para la placenta - una coherencia lógica con las funciones de la placenta durante el embarazo. |